Neoextractivismo

Después del Neoextractivismo y del Boom

El boom de los commodities a principios del siglo veintiuno transformó las economías, los paisajes, y las formas de vida por toda Latino América.  Los precios de petróleo que crecieron tan rápidamente provocaron la expansión de tecnologías no convencionales de perforación en nuevas y establecidas ubicaciones en Venezuela, Argentina, Ecuador, Colombia, y Brasil.  Los gobiernos de Brasil, Paraguay, Bolivia, y Perú se aprovecharon del incremento en la demanda global de alimentos para empujar la frontera del negocio agrario aún más adentro del Amazonas.  Avances en tecnologías de batería y el aumento de las llamadas hacia una ‘transición energética’ post-petróleo conllevó a una especulación e inversión en el “Triángulo de Litio” en Chile, Bolivia y Argentina.  Y, estas listas son solo un reporte muy parcial.  A diferencia de acontecimientos anteriores dentro de la historia larga del extractivismo en Latino América, gobiernos por toda la región, con frecuencia utilizan los ingresos provenientes de los recursos naturales para apoyar pólizas pro-pobreza, que incluyen transferencias de efectivo condicionales, inversiones para la infraestructura, integración regional, y el regreso a esquemas lideradas por el Estado para el desarrollo económico y social.  Considerando de varios ángulos en términos del extractivismo progresivo, neoextractivismo, y el consensus del consumismo, el resultante reordenamiento del estado, sociedad, y la naturaleza en toda la región, explícitamente rechaza el neoliberalismo de los 1970s, 1980s y 1990s, a la misma vez enfatizando éticas de descolonización y la prioridad de las movilizaciones sociales y de los movimientos sociales en la política.  

A pesar de las esperanzas tan grandes, frecuentemente por razones particularmente internas, regionales, y globales, este regreso del neoextractivismo nunca cumplió con sus expectativas y promesas; después de varios años tumultuosos  llegando a un completo alto en muchos países, el momento del extractivismo progresista en Latino América definitivamente se acabó en 2019 con la caída de Evo Morales en Bolivia.  Aunque, en lugares que nunca tomaron parte de la llamada “Marea Rosa” de gobiernos progresistas, notablemente Colombia y México, el neoextractivismo ofreció, y continúa ofreciendo, un marco poderoso para analizar críticamente las relaciones entre la naturaleza, el desarrollo, y escalas de subjetividad extendiéndose desde lo interpersonal hasta lo planetario.  

Este trabajo de grupo multidisciplinario provee una red para evaluar las historias y legados del neoextractivismo en Latino América y en el Caribe.  Nuestro objetivo inmediato es el de organizar paneles para el Congreso de la Asociación Canadiense de los Estudios de Latino América y del Caribe (que se llevará a cabo en la Universidad de Toronto), y producir una edición especial del Canadian Journal of Latin American and Caribbean Studies.  Nosotros le damos la bienvenida a propuestas de artículos y presentaciones, incluyendo, pero no limitado a:

  • Las economías políticas del extractivismo
  • Etnografías del extractivismo de todas escalas
  • Extractivismo y transiciones de energía en las Américas
  • Las Temporilitas de Extracción (antes y después, mecánica y geológica)
  • Extractivismo y perspectivas de decrecimiento/post-desarrollo
  • Los efectos dentro del género y los efectos engendrados del extractivismo y del neoextractivismo
  • El papel de Canadá en las industrias extractivistas y neoextractivistas
  • Actualizaciones en regiones, países y blocks específicos
  • Notas de campo
  • Extractivismo, Política Indígena, e Indigeneidad
  • Análisis comparativos (entre estados, sectores, o regiones)
  • Análisis de la producción literaria y cultural del extractivismo.


Aplicar con un título breve, un abstracto (150), biografía, y mandarlo a Donald Kingsbury (donald.kingsbury@utoronto.ca) y Daniel Tubb (dtubb@unb.ca), October 25, 2020.